travel
Primary tabs
Cambio de ruedas por sábanas: dos días en Lloret de Mar con papi y los titos. Entre bufés humanos y paseos con olor a mar, descubrí que también sé relajarme... un poco.
Después de tantos kilómetros y montañas, volvimos a Berga. Papi pasó por el taller, el tito Joan le arregló el pelo y la yaya me prohibió el sofá. ¡Qué duro es ser un perro peludo en casa!
El sol volvió a brillar después de la niebla, y acabamos caminando por una muralla china… ¡en España! Entre rocas afiladas, pueblos fantasmas y caminos imposibles, fue un día de pura aventura perruna.
La lluvia no entiende de horarios ni de caminos, pero yo sí: sigo el olor de la aventura. Entre niebla, uno de los pueblos más bonitos del país y una carretera que no lleva a ningún sitio, descubrí que a veces eso es lo mejor.
Amidst spitting lama's, posing photographers and tunnels leading from France to Spain, Dad and I experienced a high day. Literally: more than two thousand metres of pure adventure and mountain humour.
Today I discovered that the "circuses" of the Pyrenees don't have clowns, but they do have signs that look like a joke. Two mountains, three prohibitions and a dad determined to take photos even if I have to watch the camper van. Luckily, at the Col du Tourmalet we dogs do sleep warmly!
Between giant mountains and Siberian wind, I discovered the most serious circus in the world: Gavarnie's. Without clowns, but with rocks as the audience and a dad who almost became a smuggler.