Nunca sabÃa dónde buscar mis juguetes cuando mi papi los tiraba por la ventana. Pero hoy me lo ha enseñado y ahora lo entiendo perfectamente. ¡Yo no soy tonto!
Estos bichos son muy ricos. Dice mi papi Carlos que no debo comerlos pero mis Titas MarÃa y Lola me han dado algunos. Ummmm.
Han sido unos dÃas maravillosos en Holanda pero ya volvemos a Sevilla. Muchas gracias a mi abuela y mi Tito Antonio por todo. Os quiero mucho. Un beso, ñam ñam ñam.
Detrás de esta puerta hay una escalera que llega a la tercera planta. Subir no me importa, pero bajar ¡Qué susto! Están muy empinadas y me creo me voy a partir la crisma.
Hoy hemos hecho un paseo enorme por la ciudad de Amsterdam.
Los desayunos en casa de mi abuela son exageradamente abundantes. Para mis papis, quiero decir.
Hoy hace un dÃa muy caluroso en Holanda y a mis papis y a tita MarÃa les ha ocurrido darse una larga caminata por Haarlem, el pueblo de mi papi Edu.
Estamos en... ¡Schiedam! Mira que pedazo de molino. Pero no me dejaron subir. Me habrÃa gustado darme unas vueltas en la punta de la aspa, jijiji.
Vamos a visitar a la madre de papi Edu. Eeee, ¡mi abuela!
Estábamos en casa de papi Edu y otra vez Ãbamos a ir a casa de papi Carlos, pero como habÃa prisa fuimos en bici y mi papi Edu me puso en la cesta de la bici.