ExplorĂ© paisajes vacĂos, un pueblo abandonado y un monumento que pone los pelos de punta. Bosnia, ¡no dejas de sorprenderme!
Despertar con vistas, un dĂ©jĂ vu en PoÄŤitelj, selfies en la Cruz del Milenio y nieve en el camino. Cerramos el dĂa en un rincĂłn tranquilo. ¡Vivir rodando es una aventura!
¡Guau! Hoy cumplo 10 años y lo celebramos en nuestra camper en Bosnia y Herzegovina. Hubo pastel perruno con velas (¡quĂ© miedo!) y un regalito… pero creo que ya tenĂa esa cuerda antes.
Cruzamos de Montenegro a Bosnia-Herzegovina en el paso de frontera más rápido de la historia. Ahora estamos en un lugar tranquilo junto al rĂo... ¡y hoy es mi cumpleaños! Más detalles en otra entrada.
Paseo por la ciudad, hielo en el Parque Lovcen (patiné como un pro) y curvas infinitas hacia Kotor. Todo eso con vistas de fiordo y final tranquilo en la montaña.
De la niebla matutina a las luces de Navidad en Cetinje: carreteras nevadas, una autopista de lujo, Podgorica sin sorpresas y un monumento brutalista en Barutana. Dormimos sobre un monasterio, ¡vaya dĂa!
DĂa soleado, frontera nevada y un sendero Ă©pico. CorrĂ, saltĂ© y juguĂ© en la nieve. Descubrimos un monumento impresionante en Berane y acabamos charlando con locales. ¡Aventuras redondas y nevadas!
DĂa lluvioso y muchas horas en coche por Kosovo. Intentamos explorar un parque increĂble, pero entre nieve, barro y marcha atrás, acabamos acampando en un campo helado. ¡QuĂ© jornada!
¡Aventura lluviosa en Prizren! Estatuas de héroes, calles llenas de historia otomana y una ciudad con mucho por ofrecer. Pero el clima y la lluvia nos dejaron con ganas de más. ¡Volveremos con sol!
Subida al Monte Vodno con niebla y la imponente Cruz del Milenio. Cruzamos a Kosovo, paĂs nÂş 22 del año, con sorpresas: seguro obligatorio y ¡autopistas perfectas!
¡Skopje, la ciudad de las mil estatuas y edificios kitsch! Entre bazares orientales y puentes monumentales, exploramos su extravagancia. Mañana, la aventura sigue en la montaña Vodno.
Exploramos la fortaleza de Tetovo, llena de ruinas, naturaleza y... ¡mierda de caballos! Después nos aventuramos hacia el cañón de Matka, con senderos, vistas y una zona tranquila para pasar la noche.