Hoy comenzó nuestra aventura en Capadocia. Aunque el tiempo no siempre fue nuestro aliado, disfrutamos cada momento en esta tierra mágica. Nuestra historia empezó en un lugar que tenÃa potencial para
in the middle of nature 🌲
Hoy pasamos el primer dÃa en compañÃa de mi tito Javi, y fue un dÃa lleno de sorpresas, risas y, por supuesto, mucha comida deliciosa. Os cuento una historia épica de un dÃa en Kayseri, TurquÃa, donde
Hoy ha sido un dÃa de récords en cuanto a kilómetros en coche y cantidades de basura en TurquÃa. Comenzamos la mañana después de una noche en la que dormimos como osos, aunque ese chorro de agua del
Hoy nos hemos despedido de mi tito Joan, que ha vuelto a Barcelona. Pero sigo mis aventuras con mi papi Edu. Vaya noche movidita que tuvimos en ese antiguo aeropuerto. Los camiones decidieron hacer
¡Vaya dÃa movidito, amigos peludos y humanos curiosos! Hoy os voy a contar las peripecias que vivimos en Tskaltubo y Kutaisi, dos lugares que no se olvidan fácilmente, ¡asà que atentos! Primero
El sitio donde pasamos la noche era tan chachi que mi papi decidió sacar su "yo ingenioso" y utilizar un "dron casero" para grabar el lugar. Bueno, en realidad, fue más como MacGyver con una cámara en
Anoche nuestra cámper parecÃa estar en la meca de los perros curiosos. ¡No menos de tres compis de cuatro patas se reunieron alrededor de la casa rodante, como si hubieran oÃdo que aquà se servÃa el
¡Qué dÃa más "perros" hemos tenido, chavales! Aquà estoy de nuevo para contaros nuestras peripecias en Georgia. -. HabÃamos pasado la noche al lado de un rÃo, en un lugar que tenÃa un encanto "orin
Ayer llegamos a un lugar de lo más peculiar: las fuentes termales de Vani. Pero, lamentablemente habÃa tanta gente que ni yo, ni mi papi, ni Tito Joan pudimos disfrutar de un buen remojón. Pero hoy
La noche pasada nos quedamos en un aparcamiento que no era precisamente el Ritz, pero dormimos como bebés. ¿Por qué? Porque, amigos mÃos, era un aparcamiento de hormigón. SÃ, ese es el nivel de
Hoy os cuento una historia que se desliza más rápido que un hueso por el suelo de la cocina, porque, para serte sincero, hemos estado más tiempo en el coche que yo buscando mi pelota perdida. Más de