Madrugón absurdo en el barco, llegada exprés a Grecia y parada en un cañón que parece partido a hachazos. Acabamos durmiendo junto al río, en plena nada. Y eso sí que mola.
Puglia
Despertamos con vistas que salvan la noche, nos metemos en un Ostuni lleno hasta arriba y acabamos en un barco más lujoso… con tanto dorado que casi necesito gafas de sol.
Calles con vida, un romano gigante vigilando y carreras locas en la playa. Luego acantilados de película en Polignano… y repostar duele más que pisar una piedra descalzo. Viaje completo 😄
Trescientos kilómetros, una siesta épica y una misión imposible: encontrar dónde dormir. Entre señales, normas nuevas y poco campo útil, hoy tocó improvisar hasta el final.