Hoy fue otro dÃa rebosante de aventuras perrunas. Arrancamos con la velocidad de una tortuga en modo domingo.
Decidir continuar una hora más en coche, ayer, resultó ser todo un acierto, ¡pues el lugar donde nos detuvimos para pasar la noche era simplemente épico!
Hoy, ¡qué dÃa más perrunamente aburrido! ¡ParecÃa un maratón sobre ruedas! Hemos cruzado tierras y más tierras hasta casi tocar Valencia. Pero, ¡sorpresa, sorpresa!
Hoy, la naturaleza decidió jugarnos una partida mojada, ¡literalmente! Al abrir los ojos, nos recibió la lluvia como si fuera la anfitriona de un dÃa gris.
¡Hoy ha sido el dÃa del despegue, al fin! Bueno, en realidad, la camper ha sido nuestro hogar desde hace más de un mes, ¡pero hoy nos hemos lanzado a la carretera!