Hoy empieza un nuevo viaje. Hemos dejado Berga, a la yaya y a tito Joan (que se ha quedado cortando pelos), y ya hemos pasado la frontera como dos auténticos contrabandistas. ¡Vuelvo a ser perro viajero!
Explorando un centro comercial en Barcelona me topé con algo inaudito: un perro que no huele. ¡Era un robot! Os dejo los vídeos para que veáis mi cara de "¿qué brujería es esta?"