viaje
Después de 303 días, llegamos a casa. Con el gasoil justo y por carreteras con muchas curvas llegamos a Berga. ¡Qué alegría ver a mi títo Joan y la Yaya! Ahora toca descansar... y hacerme el rey de los sofás.
Montañas, curvas y un final inesperado en Molló. Así fue nuestra aventura desde Francia hasta España, con fotos épicas y un descanso junto al punto verde. ¡Una historia que huele a viaje (y más cosas)!
Una lavandería salvó a mi papi de la catástrofe textil, una playa perruna me hizo el día y terminamos en un rincón tranquilo cerca de Béziers. ¡Qué jornada de aventuras y ladridos!