Todo listo para Ankara… hasta que una llamada lo cambia todo. Vuelo perdido, improvisación exprés y ahora esperamos en silencio cerca del aeropuerto. Misión nocturna activada.
🇹🇷 TurquÃa (Türkiye)
Mozart sonando bajo las ruedas, desierto de colores y un plan improvisado junto al lago. De noche, el cielo se llena de aves en formación. Puro espectáculo sin entrada.
Subimos torres, callejeamos tranquilos y acabamos frente a cientos de castillitos repetidos como churros. Dron en el aire, viento travieso… y una noche perfecta al otro lado de la colina.
Curvas, casas otomanas y vistas desde lo alto en Taraklı. Göynük queda para mañana. Tras buscar entre pendientes y basura… encontramos sitio plano. Con ruido, sÃ, pero dormimos rectos.
De un sitio paradisÃaco a un camping gratis con barbacoas por todas partes. Yo me quedo de guardia mientras Papi Edu visita hobbits… bloqueados por el vigilante anti-perros.
Buscando la pegatina HGS como locos y nada. Autopistas rápidas, Estambul sorprendentemente fluida y cruce a Asia sin bajarnos del coche. Final con vacas y calma total.
Hora y media de cola, cruce de puente y bienvenida con diésel barato. Todo lleno de barbacoas… hasta que cae la noche y nos quedamos solos frente al mar. Buen estreno.
Ya hemos vuelto a la Unión Europea, porque hoy hemos pasado de TurquÃa a Grecia. Es la 16ª vez que cruzamos una frontera en este viaje, pero Grecia no es el paÃs número 17 porque ya estuvimos aquÃ
Hoy os traigo la crónica perruna del segundo dÃa en Estambul. Bueno, para mà no fue precisamente emocionante porque Papi Edu y tito Javi decidieron lanzarse a explorar lugares donde no se permite la
La mañana comenzó como si el mismÃsimo cielo estuviera llorando lágrimas de preocupación por mÃ. Asà que, con un suspiro canino de desaprobación, nos refugiamos en nuestra acogedora cámper, donde mi
Hoy hemos vuelto a Europa, ya que hemos llegado a Estambul, y más precisamente a la parte europea de esta ciudad que se encuentra en dos continentes a la vez. Papi Edu, tito Javi y yo habÃamos dormido
En un solo dÃa estuvimos en dos lugares magnÃficos, aunque tuviéramos que desplazarnos varias horas en coche. HabÃamos tenido una pernocta de lo más tranquila en el bosque al pie del cerro, a pesar de