Un desvío inesperado nos llevó a San Miguel del Fai. Monasterio, bosque, ruinas y un sendero que solo algunos se atrevieron a bajar. Yo sí. Papi Edu también. Y eso ya dice mucho.
Girona
A las cuatro de la madrugada saqué a papi Edu de la cama para un paseo urgente. Luego llegaron los cafés al sol, un castillo raro y un día tranquilo en Lloret que me sorprendió para bien.
Cambio de ruedas por sábanas: dos días en Lloret de Mar con papi y los titos. Entre bufés humanos y paseos con olor a mar, descubrí que también sé relajarme... un poco.
Ya estamos en Francia, el segundo país de este viaje. Lo hemos hecho rápido, en 17 días. El año pasado tardamos un mes entero. El camino entre Aviá (donde habíamos dormido) y Francia no fue muy largo