Pasamos el finde en la playa, en el camping de tita María y tito Juanjo.
Creo que mi papa Edu ya sufrió una Insolación.
Este donut azul antes era redondo. De hecho era una pelota, una de mis preferidas. Me ha costado bastante tiempo convertirla en donut.
Tenemos visita de Holanda, está mi Tita Barbera con mi Tito Mark. Nos hemos dado un largo paseo por el centro. Ahora a descansar, ¡huaaaaa!
Después de meses de pasar frío, por fin hace buen tiempo y puedo echarme un rato al sol, en la terraza.
Dormimos en la casa nueva y hay unos perros ladrando en la calle. ¡Qué miedo estoy pasando! Aquí debajo de la cama de mis papis me siento más seguro.
No tengo huevos pero tampoco tengo pluma. ¡Ellos sí!
Me llevaron con mentiras a la veterinaria y cuando quise darme cuenta mis pelotitas habían desaparecido. Ahora dicen que soy soprano y que deje de quejarme. Pero jamás perdonaré esa traición tan humillante.
Hace unas semanas mi madre tuvo otra camada de cachorritos. Son dos niñas y dos niños. El padre no es el mío, entonces son mis hermanastros.
Soy un perro muy inteligente entonces les pedí un puzzle a los Reyes. Pero en vez de un puzzle me regalaron un osito de peluche. Que cosa infantil, ¡hua!
Mis papis me han traído este regalo de Botsuana, es un tipo de puerco de espín. Es muy divertido pero como veis ya he comenzado a destrozarlo; falta su nariz que era más fácil de quitar.
Esta mañana estoy un poco nervioso porque mis papis vuelven de su viaje por África.