Llegamos a nuestra parada anual en Berga y todo es tradición… menos el silencio. Entre voces, sofá prohibido y una manta sospechosa, intento sobrevivir sin perder la siesta. Spoiler: la camper gana.
🇪🇸 España
La noche nos dejó atrapados en barro, vimos gallinas vivir en una catedral, subimos a la Cruz de Ferro entre nieve y acabamos el dÃa en casa de la tita Nita. Un dÃa largo, pero de los buenos.
Salimos temprano de Berga con 500 kilómetros por delante, cita en Sallent, papeleo para cruzar Rusia rumbo a Mongolia y un café imposible en la Calle Laurel. La tita Nita nos espera en Galicia. El barro nos recibió antes que el Atlántico.