Entre llamas que escupen, fotógrafos que posan y túneles que llevan de Francia a España, papi y yo vivimos un día de altura. Literalmente: más de dos mil metros de pura aventura y humor montañero.
Entre llamas que escupen, fotógrafos que posan y túneles que llevan de Francia a España, papi y yo vivimos un día de altura. Literalmente: más de dos mil metros de pura aventura y humor montañero.