Hoy amanecí con sol y frío en un sitio tan perfecto que papi Edu lo dejó marcado para otros viajeros. Charlé con un holandés curioso, pasé por pueblos aburridos en Reyes y acabé calentito en Llerena, sin prisas y sin ruido.
monasterio
Dormimos regular y llegamos tarde a Guadalupe, pero el pueblo nos recibió con calma y piedra antigua. Papi Edu se perdió entre claustros, reliquias y una Virgen pequeña y negra, mientras yo vigilaba la cámper.
Hoy me quedé vigilando la cámper mientras Edu se perdía entre reyes, pasillos infinitos y piedras muy serias en El Escorial. Luego paseímos entre belenes gigantes y acabamos durmiendo en un área oscura y silenciosa, ideal.