de pago
Anoche, mi papi, mi tito Joan y yo pasamos una noche más tranquila que un gato en una sala de lana. Fue la segunda y última noche en Eslovenia, porque ¡hoy cruzamos la frontera hacia Croacia, el país
Pensábamos que iba a ser un día tranquilo, pero entre Ikea, tarjetas rebeldes, correas flojas y una hora esperando en el aeropuerto... acabamos rodeados de humanos nuevos en un campo de golf a medianoche.
Ruinas milenarias, lluvia persistente, pizza descomunal… y un váter con más carácter que el dueño del apartamento. Bienvenidos a un domingo muy irlandés.
Entre un dolmen enano, acantilados vertiginosos y toneladas de patatas fritas, recorrimos la Irlanda más salvaje con viento en la cara y risas en el coche. ¡Menuda jornada épica!
Paisajes de postal, senderos verdes y sándwiches de salmón con vino al sol. Recorrimos Connemara a nuestro ritmo. No entramos en todo, pero lo vimos todo. Y lo vivimos mejor.
Castillos con telescopios gigantes, la primera víctima de un accidente de coche de la historia… y una camarera que me sirvió chuches como si fuera realeza. Así fue mi día en Birr, con final entre ovejas y vistas de postal.