Un error mecánico de los que cuestan billetes, un maratón cultural bajo la pirámide de Astaná y un paseo nocturno junto al río. Cerramos el día con los humanos culturizados y la Navara con el aceite correcto.
El gran reencuentro con Tito Joan, un templo colosal en el amanecer y un maratón de patitas entre rascacielos futuristas y conos de oro. ¡Astaná nos ha dejado con la boca abierta!
Un día de colada con rescate de efectivo, hamburguesas locales y un cambio de aires estratégico. Nos mudamos al aparcamiento del aeropuerto para esperar el gran reencuentro de mañana.
Een gedwongen afscheid van het paradijs, een ruiterstandbeeld op de snelweg en een overland-gesprek via een vertaler. We doorkruisten het radicale contrast van Astana, van grijze woonblokken naar hypermoderne wolkenkrabbers.