We left late and ended up on a 4x4 route that was no shortcut. Seville gave us hugs, giant flamenquines, a dangerous coffee in IKEA and even a custom-made dog jumper. Full day without running.
travel
Today we woke up to school shouts and ended up surrounded by motorhomes from half of Europe. Serious monasteries, Roman ruins, treacherous rain and humans soaked because of the water. Me, dry and writing.
Hoy olĂ pasillos de Leroy, reencontrĂ© a un humano importante, probĂ© un pueblo agradable y estrenĂ© jersey hecho a medida. Un dĂa tranquilo, de cafĂ©s, papeleos raros y calorcito perruno al final.
Dormimos al lado de un parque y despertamos al lado de una casualidad enorme. Reencuentros inesperados, un corte de pelo de emergencia, un cachorro hiperactivo y un final poco glamurroso pero muy real.
Empezamos el dĂa con torrijas holandesas y lo terminamos en una quedada masiva de titos sevillanos, pescado frito, risas, lluvia intensa y un aparcamiento tranquilo con autocaravana con cochecito incluido.
Salimos tranquilos por la nacional, sin prisas ni tráfico, y acabĂ© paseando por plazas con historia, mirando monumentos imposibles y durmiendo junto a un embalse con pescadores nocturnos. DĂa redondo de patas y ruedas.
Salà a mear de noche y me encontré cara a cara con un zorro. Luego vinieron pueblos tranquilos, romanos por todas partes, mucho jamón y un rincón secreto junto al agua donde dormir de lujo.
Hoy olĂa a dĂa grande desde primera hora. Un embalse perfecto, una carretera vacĂa como un cuenco reciĂ©n lamido y Cáceres entera para pasearla a cuatro patas. Mucha piedra antigua, poco tráfico y final de cine.
Hoy paseĂ© por uno de los pueblos más bonitos de España, olĂ siglos de historia, comĂ terraza al sol y acabĂ© la jornada bajo un puente románico. De esos dĂas que se guardan en el hocico para siempre.
Hoy MonfragĂĽe nos recibiĂł pasado por agua y sin rapaces, pero con rocas enormes, ciudades con historia, reencuentros inesperados y una noche tranquila junto al embalse. No todo vuela, pero todo suma.
Entre curvas que parecĂan un sacacorchos, Google Maps mandándonos a pasear sin sentido y lluvia con ganas de protagonismo, llegamos a La Alberca sanos y salvos. Yo no pedĂ aventura extrema, pero aquĂ nadie me hace caso.
Cruzamos el puente romano, paseamos entre catedrales, museos y amigos, entré en bares dogfriendly y hasta en una iglesia convertida en Zara. Salamanca brilló… aunque el hornazo no estuvo a la altura.