Cambio de ruedas por sábanas: dos dĂas en Lloret de Mar con papi y los titos. Entre bufĂ©s humanos y paseos con olor a mar, descubrĂ que tambiĂ©n sĂ© relajarme... un poco.
🇪🇸 España
Después de tantos kilómetros y montañas, volvimos a Berga. Papi pasó por el taller, el tito Joan le arregló el pelo y la yaya me prohibió el sofá. ¡Qué duro es ser un perro peludo en casa!
El sol volviĂł a brillar despuĂ©s de la niebla, y acabamos caminando por una muralla china… ¡en España! Entre rocas afiladas, pueblos fantasmas y caminos imposibles, fue un dĂa de pura aventura perruna.
La lluvia no entiende de horarios ni de caminos, pero yo sĂ: sigo el olor de la aventura. Entre niebla, uno de los pueblos más bonitos del paĂs y una carretera que no lleva a ningĂşn sitio, descubrĂ que a veces eso es lo mejor.
Entre llamas que escupen, fotĂłgrafos que posan y tĂşneles que llevan de Francia a España, papi y yo vivimos un dĂa de altura. Literalmente: más de dos mil metros de pura aventura y humor montañero.
Hoy empieza un nuevo viaje. Hemos dejado Berga, a la yaya y a tito Joan (que se ha quedado cortando pelos), y ya hemos pasado la frontera como dos auténticos contrabandistas. ¡Vuelvo a ser perro viajero!