🇷🇺 Rusia: de Kazajistán a Mongolia… y de vuelta a Kazajistán 😥
Subir un millón de escaleras bajo el sol para ver siete letras gigantes en una colina es la última ocurrencia de mis humanos, pero al menos la ruta nos regaló un escondite salvaje a la orilla del rÃo.
Mis humanos por fin están desarrollando un instinto decente para encontrar rincones con sombra, aunque sigan asintiendo como muñecos de salpicadero cuando les hablan en un idioma que no entienden.
Los militares kazajos nos escoltaron como a diplomáticos, pero la bienvenida rusa incluyó un tercer grado que casi me hace confesar dónde escondo mis chuches.