Aparte de los desplazamientos en coche (que no me acaban de gustar nada de nada) hemos tenido un día muy completo y divertido.
Hoy hemos venido a La Rochelle, una ciudad en la costa que mi papi había elegido más o menos al azar. Pero qué sorpresa más agradable: es un sitio bien bonito.
Después de la visita relámpago a Burdeos de ayer no nos quedamos satisfechos y decidimos hacer otra visita al centro de esta ciudad tan agradable.
¿Qué puedo contar del día de hoy? En realidad no mucho. Arrancamos muy muy lento y ya era casi las 12 cuando salimos de este "camping" tan agradable dónde habíamos pasado 3 noches.
Hoy hemos tenido un día de playa, así que no tengo mucho que contar salvo que he jugado mucho con la pelota mientras mi papi se estaba tostando al sol.