Hoy entramos en Dinamarca, el octavo país de este viaje. Visitamos el punto más alto del país, una colina de 170 metros sobre el nivel del mar. Paseamos por el campo y conocimos vacas curiosas.
viaje
Mientras yo me hacía amigo del primo-gato y paseaba con la familia, papi y tito Joan se metieron en líos en Delft y acabaron con una pierna hinchada en la colina más baja del planeta.
Me dejaron en casa de Tito Antonio y Tita Wilma, pero cuando volvieron, venían cargados de historias: tranvías, casas torcidas, mercados techados, y hasta un gnomo con ideas raras...