en plena naturaleza 🌲
MadrugĂłn absurdo en el barco, llegada exprĂ©s a Grecia y parada en un cañón que parece partido a hachazos. Acabamos durmiendo junto al rĂo, en plena nada. Y eso sĂ que mola.
Noche movidita, rumbo sorpresa hacia Génova y un barco lleno de perros “rebeldes”. Entre viento salvaje y esperas eternas, acabamos encontrando refugio perfecto junto al mar.
Cruzamos el puente romano, paseamos entre catedrales, museos y amigos, entré en bares dogfriendly y hasta en una iglesia convertida en Zara. Salamanca brilló… aunque el hornazo no estuvo a la altura.
Entre curvas que parecĂan un sacacorchos, Google Maps mandándonos a pasear sin sentido y lluvia con ganas de protagonismo, llegamos a La Alberca sanos y salvos. Yo no pedĂ aventura extrema, pero aquĂ nadie me hace caso.
Hoy MonfragĂĽe nos recibiĂł pasado por agua y sin rapaces, pero con rocas enormes, ciudades con historia, reencuentros inesperados y una noche tranquila junto al embalse. No todo vuela, pero todo suma.
Hoy paseĂ© por uno de los pueblos más bonitos de España, olĂ siglos de historia, comĂ terraza al sol y acabĂ© la jornada bajo un puente románico. De esos dĂas que se guardan en el hocico para siempre.
Hoy olĂa a dĂa grande desde primera hora. Un embalse perfecto, una carretera vacĂa como un cuenco reciĂ©n lamido y Cáceres entera para pasearla a cuatro patas. Mucha piedra antigua, poco tráfico y final de cine.
Salà a mear de noche y me encontré cara a cara con un zorro. Luego vinieron pueblos tranquilos, romanos por todas partes, mucho jamón y un rincón secreto junto al agua donde dormir de lujo.
Salimos tranquilos por la nacional, sin prisas ni tráfico, y acabĂ© paseando por plazas con historia, mirando monumentos imposibles y durmiendo junto a un embalse con pescadores nocturnos. DĂa redondo de patas y ruedas.