Un lago lleno de plumas, un castillo que se deja ver a medias y un pueblo excavado en la roca donde hasta el agua parece mágica. Y al final, refugio secreto detrás de una iglesia. ¿Oléis la aventura?
en plena naturaleza 🌲
De un bosque que nos bombardea con bellotas a un lago secreto lleno de cisnes, pasando por picnic fluvial y GPS rebelde. No hubo plan… pero hubo aventura. ¿Te vienes a olfatearla?
Una noche con discoteca sobre ruedas, una ciudad histórica explorada a paso perro y un bosque silencioso… salvo por las bellotas que atacan desde las alturas. ¿Sobreviviremos al bombardeo?
Sin museos ni playas ni prisas: solo bosque secreto, siesta sobre ruedas y un canal antiguo que nos esperaba sin saberlo. ¿Quién dijo que “no hacer nada” no da aventuras?
Exploramos Cork con su Mercado Inglés, catedral imponente y murales vibrantes. La tormenta nos alcanzó, pero seguimos hacia Scaragh Woods, un escondite mejor de lo esperado.
Entre chubascos esquivados, cafĂ©s con pastel, mĂşsica de Ăłrgano y murallas en forma de estrella, descubrimos Kinsale de arriba abajo y cerramos el dĂa con paseo por los bosques de Ballymartle.
Entre murallas, mensajes secretos y murales gigantes crucĂ© Derry con mis humanos. Hasta la lluvia nos pillĂł, pero terminamos el dĂa durmiendo como reyes junto al Lough Akkibon.
Cascadas, helados y un baño valiente en Ballycastle antes de adentrarnos en un rincón escondido entre campo y bosque, solo para los que se atreven con un 4x4.
Paseamos entre escalones de piedra y rocas mĂticas bajo la lluvia, nos mojamos pero lo gozamos. Luego vimos acantilados, cascadas... y hasta ovejas haciendo yoga.
Hoy cruzamos un puente colgante, vimos un desfiladero y subimos a un mirador con vistas alucinantes. Todo muy épico… si no fuera porque lo hicimos sin barro, sin aventura y desde dentro.
Subimos una montaña con ciervos gigantes, nos reencontramos con amigos andaluces y gibraltareños, nos bebimos hasta los midges… y terminamos el dĂa en un rincĂłn secreto sin bichos.
Exploramos el Lost Valley, casi llegamos al final, pero dimos la vuelta justo antes de quedarnos sin patas. IntentĂ© cruzar un rĂo a mi aire, pero acabĂ© en brazos de una señora. ¡QuĂ© dĂa de aventuras en Glencoe!