Creía que íbamos a pasar el día entre hierba y siestas, pero papi Edu arrancó el motor y acabamos explorando castillos, ríos y pueblos de cuento antes de dormir junto al lago Rouffiac.
viaje
Entre un castillo caído del cielo, una pizza que sale de una máquina y un rincón secreto junto a un arroyo, celebramos mil noches sobre ruedas… y aún no hemos aprendido a quedarnos quietos.
He dormido mil noches en nuestra casa rodante, y papi Edu una más. Mil y una noches de caminos, lluvias, nieve y estrellas, que no cuentan países, sino sueños sobre ruedas.
Oradour-sur-Glane nos deja sin palabras y sin paseo. Yo, el único perro del mundo vetado por la historia, espero fuera mientras papi visita las ruinas. Al final del día, la calma vuelve entre árboles y tornillos.
Creíamos que solo íbamos a comer junto a un lago… y acabamos escuchando la vida entera de un desconocido antes de perdernos en un bosque perfecto para dormir sobre ruedas.
Entre diluvios mañaneros, compras estratégicas y señores camuflados con prismáticos gigantes, Chuly estrena peluche y acaba durmiendo en un rincón mágico junto al río Creuse.
Un castillo fotogénico, un puente sin perro modelo, lluvia saboteaplanes y un papi que exprime cada área como si fuera magia nómada. ¿Quién dijo que un día gris no puede brillar?
Hoy trepé murallas de cuento, olisqueé cuevas trogloditas y terminé el día vigilando el Loira desde un escondite secreto. Si esto no es vida de perro noble… ¡no sé qué lo es!
De una torre de heroína medieval a un pueblo excavado en la roca y un escondite secreto junto al Loira. Hoy hubo escaleras infinitas, humanos curiosos y cuevas con historia. ¿Te cuento los ladridos?
Un lago lleno de plumas, un castillo que se deja ver a medias y un pueblo excavado en la roca donde hasta el agua parece mágica. Y al final, refugio secreto detrás de una iglesia. ¿Oléis la aventura?
De un bosque que nos bombardea con bellotas a un lago secreto lleno de cisnes, pasando por picnic fluvial y GPS rebelde. No hubo plan… pero hubo aventura. ¿Te vienes a olfatearla?
Una noche con discoteca sobre ruedas, una ciudad histórica explorada a paso perro y un bosque silencioso… salvo por las bellotas que atacan desde las alturas. ¿Sobreviviremos al bombardeo?