Un dĂa que empezĂł tranquilo en Malahide acabĂł con curvas oscuras, arbustos asesinos y un aire de pelĂcula de miedo de bajo presupuesto.
🛡️ Global Tracking 2025
Entre ruinas sagradas, montones de turba y carreteras que parecĂan hechas para caracoles, terminamos el dĂa con sesiĂłn privada de Derry Girls en nuestra cámper-cine.
La lluvia fastidiĂł los planes en Slieve League, pero tras kilĂłmetros y compras en Lidl acabamos en Lough Key. Papi Edu nadĂł, hasta Tito Javi se duchĂł con agua frĂa y dormimos solos junto al lago.
Hoy casi me convierto en padrino de boda, corrĂ en una playa perfecta sin mi pelota y huimos del temporal que rugĂa en Slieve League. Acabamos refugiados en un puerto tranquilo junto al mar.
Entre murallas, mensajes secretos y murales gigantes crucĂ© Derry con mis humanos. Hasta la lluvia nos pillĂł, pero terminamos el dĂa durmiendo como reyes junto al Lough Akkibon.
Me paseĂ© por un puente que no cruzamos, explorĂ© una cantera de pelĂcula y descubrĂ las piedras mágicas del Giant's Causeway. Entre viento, duchas y mitos acabamos durmiendo en un bosque solitario.
De faros en los acantilados a tĂşneles de hayas de pelĂcula… y acabamos durmiendo con vistas a Escocia. ¡Menuda jornada para un bodeguero aventurero!
Hoy volvĂ a Belfast, vi un salmĂłn gigante que da sabidurĂa (yo solo pensĂ© en sushi), tito Javi se coronĂł en cada trono de cristal y papi Edu fotografiĂł murales hasta llenar la memoria.
Mientras yo guardaba la cámper, papi Edu y tito Javi se embarcaron en la Titanic Experience. Barcos, paseos y hasta un crucero fantasma que casi me deja sin paseo.
La frontera no se nota en la carretera, pero sà en las sorpresas: un café ofrecido con sonrisa, charlas de camper a camper y un bosque tranquilo para dormir. Irlanda del Norte ya promete.
Entre voleibol nocturno, paseos por DublĂn y peajes que vacĂan bolsillos, terminamos el dĂa en una Applegreen del norte: duchas para papi, pienso para mĂ y descanso sin pelotas de por medio.
Entre talleres, paseos por parques y lavanderĂas, el dĂa parecĂa normalito… hasta que apareciĂł Tito Javi en el aeropuerto. ¡Reencuentro perruno tras casi un año!