Frío inesperado, desvío improvisado y los “tres dedos” de Calcídica. Cala rápida, carretera junto al mar y atardecer de premio entre Kassandra y Sithonia. No está mal el cambio de plan.
camper
Kilómetros de playa vacía, el Olimpo vigilando desde lejos y yo enterrando la pelota como si no hubiera mañana. Todo perfecto… hasta que llegaron los mosquitos en modo invasión.
Madrugón absurdo en el barco, llegada exprés a Grecia y parada en un cañón que parece partido a hachazos. Acabamos durmiendo junto al río, en plena nada. Y eso sí que mola.
Despertamos con vistas que salvan la noche, nos metemos en un Ostuni lleno hasta arriba y acabamos en un barco más lujoso… con tanto dorado que casi necesito gafas de sol.
Calles con vida, un romano gigante vigilando y carreras locas en la playa. Luego acantilados de película en Polignano… y repostar duele más que pisar una piedra descalzo. Viaje completo 😄
Trescientos kilómetros, una siesta épica y una misión imposible: encontrar dónde dormir. Entre señales, normas nuevas y poco campo útil, hoy tocó improvisar hasta el final.
Hoy tocó coche, gris y viento a raudales, pero al final encontramos un rincón tranquilo en lo alto de Monte di Togna. A veces el aburrimiento también tiene su encanto.
Noche movidita, rumbo sorpresa hacia Génova y un barco lleno de perros “rebeldes”. Entre viento salvaje y esperas eternas, acabamos encontrando refugio perfecto junto al mar.
Vier weken wachten en plotseling… boem! Paspoort, gigantisch schip en wind in de oren. Ik zeg maar één ding: als er hondenpoep en avontuur zijn, belooft deze reis veel goeds. En het begint sterk.