De Letonia a Lituania pasando por un palacio lleno de lujos (pero sin entrada para perros). Al final del dĂa, un lago para dormir y, por suerte, sin remojĂłn obligatorio. ¡AsĂ sĂ que se viaja!
🛡️ Global Tracking 2024
Mis humanos se fueron de aventuras por Riga, ¡pero yo no podĂa dejar mi puesto de vigilancia! Visitaron museos, iglesias y barrios, y yo disfrutĂ© de una buena siesta en la camper.
De un chapuzĂłn en el paraĂso a recorrer Riga en busca de Lenin. No apareciĂł, pero vimos cosas chulas y mis humanos comieron como reyes. Yo solo mirĂ©. La noche, en una isla con vistas top.
Paseo por una pista de bobsleigh, visita a castillos y noche en una playa privada. Todo genial, excepto el momento en que papi decidiĂł que yo debĂa nadar. ¡No soy un castor, soy un perro aventurero!
Castillos, cuevas y una roca gigante: hoy descubrimos lo mejor de Cēsis y Lustūzis. Aventura, historia y naturaleza en cada rincón. ¡Lejos de la rutina, siempre hay algo nuevo que explorar!
¡De hospitales a iglesias en ruinas y árboles mágicos! Hoy exploramos Tartu, con su iglesia de San Juan y un roble legendario, antes de cruzar a Letonia. ¡Aventuras que no paran!
Hoy exploramos Narva, ciudad fronteriza con Rusia. ¡Un castillo medieval, la estatua de Lenin desaparecida y un puente donde solo los peatones cruzan! Luego, un descanso junto a un lago en Pedassaare.
¡DĂa de lluvia, minas y acantilados traicioneros! Mientras papi Edu y tito Javi exploraban un museo subterráneo, yo vigilaba la cámper. Luego, paseo por Ontika, un porrazo Ă©pico y visita a Sillamäe.
Dejamos Tallin y nos adentramos en la naturaleza: pasarelas sobre marismas, una mansión noble, un pueblo de pescadores y noche en la playa. Yo jugué, papi nadó y Tito Javi observó.
Hoy exploramos sin prisas: subimos al Tallinna Linnahall, paseamos entre las ruinas del Convento de Pirita y acabamos en la costa de Tammneeme, en un rincĂłn de paz con vistas al mar. ¡DĂa redondo!
Patas en marcha por Tallin: murallas medievales, vistas Ă©picas y mucha historia. Terminamos el dĂa en un rincĂłn salvaje junto al mar, gratis y con olas de nana. ¡AsĂ da gusto explorar!
Dejamos Escandinavia cruzando el Báltico en barco, con vistas espectaculares. En Tallinn exploramos dos monumentos opuestos: uno solemne y otro soviĂ©tico, decadente y abandonado. Y por la noche... mi tĂto Javi se une a la manada.