🇰🇿 Kazachstan (Қазақстан)
Un error mecánico de los que cuestan billetes, un maratón cultural bajo la pirámide de Astaná y un paseo nocturno junto al río. Cerramos el día con los humanos culturizados y la Navara con el aceite correcto.
El gran reencuentro con Tito Joan, un templo colosal en el amanecer y un maratón de patitas entre rascacielos futuristas y conos de oro. ¡Astaná nos ha dejado con la boca abierta!
Un día de colada con rescate de efectivo, hamburguesas locales y un cambio de aires estratégico. Nos mudamos al aparcamiento del aeropuerto para esperar el gran reencuentro de mañana.
Een gedwongen afscheid van het paradijs, een ruiterstandbeeld op de snelweg en een overland-gesprek via een vertaler. We doorkruisten het radicale contrast van Astana, van grijze woonblokken naar hypermoderne wolkenkrabbers.
De kunst van het perfecte middagdutje, overlevingsreparaties en een officiële onderbreking. We verklaren onszelf (opnieuw) autoloos in ons paradijs Damsá en krijgen bezoek van de politie terwijl Papi Edu in de buitenlucht aan het "kantoorwerk" was.
Una lección de civismo escolar, un desvío de cuatro kilómetros por la estepa profunda y una invasión de moscas mutantes que nos obligó a huir a toda pastilla. Al final, el satélite nos guio hasta un nuevo oasis secreto.
Una tregua de asfalto bajo la sombra de los pinos, un paseo entre pájaros y un valiente humano sumergiéndose en aguas polares. Nos declaramos en huelga de coche y disfrutamos de un merecido segundo round en nuestro paraíso.
Un amanecer a las cuatro de la mañana, trucos perrunos a cambio de brochetas y un rescate tecnológico en la barrera de pago. Cambiamos la estepa por un cañón de infarto y un parque nacional que nos reservaba más de una sorpresa.
Een vlucht uit de moerassen, spookachtige sovjetblokken en een verborgen spoor door het landschap. We vonden een filmachtig meer om de nacht door te brengen, inclusief hongerige beestjes en Engelssprekende bezoekers.
Een vliegmissie over roestige trechters, drie uur lang door de stad lopen op zoek naar mensen door Kostanaj en een strategische terugtocht in ijltempo om mijn hachje te redden van een leger zoemende vampiers.
Sovjet-relicten in de vorm van een gigantische trechter, een helse piste die alleen geschikt is voor sterke magen en een herder die praat als brugman. We verschuilen ons tussen de struiken in een nieuw rivierparadijs waar de paarden de dienst uitmaken.